Tulum (RRC): El actor y empresario Roberto Palazuelos, conocido como «El Diamante Negro», se defendió públicamente este miércoles de la suspensión temporal de dos de sus hoteles en Tulum, operada por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). En una entrevista exclusiva para el programa De Primera Mano, Palazuelos atribuyó el cierre a «anomalías menores» que, según él, su equipo desconocía que fueran prohibidas, como la colocación de sobres para propinas en las habitaciones.
El operativo de Profeco, realizado el pasado fin de semana en el Parque Nacional de Tulum, se desencadenó tras recibir denuncias anónimas y quejas de consumidores sobre servicios turísticos en la zona. Entre los establecimientos inspeccionados se encontraban el hotel Diamante K y otro complejo propiedad del empresario, ambos icónicos por su lujo y ubicación privilegiada en la Riviera Maya. La dependencia federal impuso el cierre inmediato de estos sitios, argumentando violaciones a la Ley Federal de Protección al Consumidor.
«Recibo un operativo dentro del Parque Nacional de Tulum, pero al Diamante K la única anomalía que le encontraron fue que el menú del restaurante no tenía marcados los mililitros y que las camaristas dejaban sobres para propina que ni siquiera sabíamos que eso estaba prohibido», declaró Palazuelos, visiblemente molesto por la medida. El actor enfatizó que estas prácticas eran «costumbres inocentes» en la industria hotelera y que su equipo las implementaba con la intención de mejorar la experiencia del cliente, no de vulnerar regulaciones.
Fuentes de Profeco detallaron que las irregularidades detectadas incluyen la ausencia de especificaciones precisas en los menús (como medidas en mililitros para bebidas) y la promoción informal de propinas mediante sobres en las habitaciones de limpieza, lo cual se considera una práctica engañosa que podría presionar a los huéspedes. «Estas acciones contravienen el derecho a una información clara y veraz, así como la prohibición de condicionar servicios a gratificaciones adicionales», explicaron en un comunicado oficial.
Palazuelos, quien ha invertido millones en sus propiedades turísticas, no descartó acciones legales contra la dependencia. «Es un golpe injusto a un negocio familiar que genera empleos en la región. Vamos a apelar y corregir lo que sea necesario, pero esto parece más una cacería que una inspección», añadió el empresario, quien también es figura pública en redes sociales y política local.
Este incidente no es aislado en Tulum, un destino que ha visto un auge turístico post-pandemia, pero también un incremento en las supervisiones de Profeco para combatir el «cobro oculto» y las malas prácticas. En lo que va del año, la zona ha registrado al menos 15 suspensiones similares en hoteles y restaurantes, con multas que superan los 2 millones de pesos en total.
Hasta el momento, Profeco no ha emitido un pronunciamiento adicional sobre el caso de Palazuelos, pero se espera que el cierre se levante una vez que se cumplan las correcciones requeridas. El actor, por su parte, invitó a sus seguidores a «apoyar el turismo responsable» mientras resuelve el asunto.
